La mayor expedición científica polar en la Historia antártica de Chile se inicia en Magallanes

Hace 51 años que el Instituto Antártico Chileno (INACH) organiza expediciones científicas con el objetivo de cumplir con los desafíos y deberes que el país asumió al firmar el Tratado Antártico el 1 de diciembre de 1959, en Washington. La punta de lanza han sido un puñado de chilenos comprometidos con el gran desafío de desarrollar investigación científica significativa para los intereses nacionales, regionales y del planeta.

En ese sentido, este año 2014 será especial, pues durante la temporada se superarán varios récores en el número de investigaciones, en la cobertura geográfica de las exploraciones y en la puesta en marcha de nuevas instalaciones para la ciencia polar nacional.

Según cuenta el director nacional del INACH, Dr. José Retamales, en esta Expedición Científica Antártica 2014-2015, se contempla la participación de un total de 171 investigadores, es decir, un 50 % más que hace 10 años. Agrega que serán 81 los proyectos que tendrá el país trabajando en torno a la Antártica (en la temporada 2006-2007 eran 24). “Esto ha sido gracias al crecimiento económico del país y a que el 2008 se incorporaron agencias como Conicyt e Innova-Corfo, diversificando y aumentando las fuentes de financiamiento”, comenta Retamales.

Todo indica que se va por buen camino. Para el Dr. Marcelo Leppe, jefe del Departamento Científico del INACH, actualmente en Chile empezamos a “mostrar al mundo que podemos realizar ciencia de calidad para contestar las grandes preguntas sobre el futuro de la humanidad”.

Entre los resultados que destaca Leppe están los interesantes hallazgos de la línea de biorrecursos antárticos del programa nacional: “investigamos compuestos anticancerígenos y anti UV que han comenzado a ser decodificados a partir de pequeñas muestras de organismos antárticos, siendo de gran interés para la industria farmacéutica”.

Añade que se han emprendido estudios de microorganismos antárticos capaces de detoxificar el ambiente, de proteger a los alimentos de otros organismos patógenos, estudiar su resistencia a los antibióticos e incluso generar celdas solares.

Este escenario auspicioso, ha hecho que el país incremente el número de publicaciones antárticas de corriente principal (ISI). Actualmente Chile genera 4,4 publicaciones ISI por millón de habitantes, contra 0,7 del 2000. “En los últimos tres años, hemos superado con creces la media latinoamericana”, contextualiza el Dr. Marcelo Leppe.

Rumbo al polo sur en la Estación Polar Unión.antartica1 (EliasBarticevic)

Otro de los hitos ha sido que el país ha reactivado su presencia más al sur del círculo polar antártico con la Estación Polar Conjunta “Glaciar Unión”. A su vez, se están potenciando fuertemente las instalaciones científicas en el sector de la península Antártica, por ejemplo, con la rehabilitación de la base “Yelcho” y la pronta operación de una nave de 25 metros de eslora, equipada con laboratorios.

De hecho esta semana, en un avión Hércules de la Fuerza Aérea de Chile, luego de seis horas de vuelo, regresaron a Punta Arenas los seis primeros científicos que tuvieron el privilegio de trabajar quince días en el glaciar Unión.

En total, quince investigadores ejecutarán trece proyectos en la zona enfocados en el estado de los glaciares, los efectos del cambio climático, las propiedades ópticas de la criósfera y la búsqueda de bacterias y organismos fotosintéticos con el fin de conocer sus adaptaciones y rol ecológico.

El grupo de relevo partió el pasado lunes y estará hasta el 20 de este mes. “Esta es la mayor expedición científica nacional en el glaciar Unión. Cabe recordar que la estación es una de las tres más cercanas al polo sur junto a la base americana Amundsen-Scott y la base china de Kunlun”, explica Retamales.

De esta forma, la ciencia chilena -como nunca antes- está trabajando desde la costa noreste de la isla Rey Jorge (islas Shetland del Sur), pasando por la bahía Margarita (en los alrededores de la base Carvajal, de Chile), hasta el sector del glaciar Unión en el continente, a solo 1080 km de distancia del polo sur.

Reapertura de la base “Yelcho”.

La reapertura de base “Yelcho” también es un hecho que hace especial esta temporada polar. Las instalaciones se están remodelando y ampliando en las áreas de laboratorios científicos y habitabilidad. En total, se invertirán 200 millones de pesos para ampliar la base en 120 mt2. Esto permitirá atender cómodamente a 13 personas.

La base está ubicada en la isla Doumer, a la entrada suroriental de Bahía del Sur, en la península Antártica. Está muy cerca de la base “Palmer”, del programa polar de los Estados Unidos y la base “Gabriel González Videla”, de la Fuerza Aérea de Chile.

En 1998, fue la última temporada que se ocupó esa estación con fines científicos. “Yelcho” fue inaugurada por la Armada de Chile el 18 de febrero de 1962, siendo cedida al INACH en la década de los ochenta.
Para el investigador del INACH, Dr. Javier Arata, con la reapertura de “Yelcho” el país está potenciando el desarrollo de investigaciones marinas y oceanográficas y, al mismo tiempo, ampliando las posibilidades de cobertura geográfica del programa científico nacional, especialmente en lo que se denomina la “Antártica marítima”.

“Este es un lugar privilegiado para hacer investigaciones marinas y oceanográficas, porque es una bahía protegida, rodeada de glaciares, que permite comparar las comunidades bentónicas (que habitan el fondo marino) del sector con aquellas ubicadas más al norte, como, por ejemplo, bahía Fildes, en las islas Shetland del Sur”, dice Arata.

Actualmente, está trabajando en la zona un equipo logístico compuesto por seis personas del INACH, con el fin de tenerla operativa la primera semana de febrero de 2015.

Según los científicos, esta instalación se sumará a las bases del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de Chile, que han habilitado en los últimos años laboratorios científicos dentro de sus recintos, lo que robustece todavía más las capacidades nacionales en la Antártica.

Primera nave científica polar chilena.

Otra novedad será la inauguración de la primera lancha científica polar chilena denominada RS “Karpuj”. Tendrá su centro de operaciones en la bahía Fildes, donde se ubica la base “Profesor Julio Escudero”, del INACH. Desde allí apoyarán actividades logísticas y trabajos oceanográficos en el sector de las islas Shetland del Sur (hacia el estrecho de Bransfield) y el sector noroccidental de la península Antártica, hasta la base “Yelcho” y el sector de las islas Petermann.

La RS “Karpuj” permitirá el desarrollo de estudios de oceanografía física y biológica, cubriendo bahías, fiordos y mar circundante, así como investigaciones a lo ancho de los estrechos de Bransfield y Gerlache.
“Fortalecer las capacidades regionales que permitan aprovechar de mejor forma la posición estratégica de Chile, para crear polos de desarrollo en temas de innovación, ciencia y logística antártica, es el siguiente paso. En ese sentido, el liderazgo del intendente Jorge Flies ha sido clave al incorporar el Centro Antártico Internacional como parte del Plan de desarrollo de Zonas Extremas”, finaliza el director nacional del INACH.

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